Ittac Films toma su nombre del vocablo náhuatl que significa
“ya lo viste”. De manera coincidente con esta denominación, su búsqueda es la visión,
la imagen. Bajo este nombre se encuentra la sociedad de Olivia Portillo Rangel
y Rubén Pescina quienes desde inicios de este siglo han desarrollado proyectos
de cine, video, animación y otras formas de expresión que conllevan la
incorporación de nuevas tecnologías.
La
afirmación “ya lo viste” implica una acción de hacer evidente, de mostrar lo
real, lo que hay. Ciertamente, esta es la filosofía que llena el espíritu de
cada uno de los filmes de este grupo, evidenciar es la textura subcutánea que
encontramos en sus piezas, el entramado social y las relaciones que esto
implica; en su expresión más accesible, la más inmediata, aparecen las
formulaciones genéricas, que van del cine de ficción al documental.
Portillo y
Pescina no dudan en recordarnos que el cine es más que rodar en rollos de
celuloide de 35 ó 16 milímetros, y exponen que más bien la cinematografía y su
ejercicio implican una forma de narrar, una narrativa y abordaje de la misma
desde una mecánica que subsiste a pesar de más de cien años de esta que es,
ante todo, una disciplina artística. Es por esto, por esta fidelidad a la
narrativa cinematográfica, que las producciones realizadas en asociación con el
grupo Ittac Films se inscriben en lo cinematográfico; en este recorrido a
través de más de un decenio han tomando como soportes las películas de 16 y 35
milímetros, las cintas de video digital hasta formatos como el HD y 3D. Así,
los simples planes cinematográficos, han sabido llevarlos a la realidad
mediante colaboraciones con múltiples instituciones como El Colegio de San Luis
y el Canal 6 de Julio.

El camino
filmado de 2001 al 2013 por este grupo parece privilegiar, cuando menos en
cantidad, al cine documental. Entre ellos: “Imágenes de La Escondida” (2001),
“Corazón del Altiplano” (2003), “El silencio de las mujeres” (2004),
“Titiriteando de frío”, (2005), “La mutilación…” (2007), “Como Marilyn sí hay
dos” (2009), “La ofrenda de Frida” (2012), “Animal de fantasía” (2013,
indédito). Mientras que en ficción han realizado: “Camino viejo” (2007), “Hilos
de la ciudad” (2009) y “Café Internet” (2010).
Sin embargo, esta distinción
genérica se diluye cuando el espectador ve más allá, cuando es convocado a
mirar y ser consciente de lo que se ve. El receptor de la obra accede a un
mundo de identidades en un entramado de grupos sociales. Todas las narrativas,
de la ficción o los documentales, transitan hacia este punto, donde la esencia
de los personajes es el eje rector del discurso: el travesti en su ritual de
mutación, el titiritero en su oficio de animación de personajes, la anciana que
es un espectro desde antes de serlo, el trabajador de la calle y su hijo
comparsa en una cotidianidad que censura su ser. Todos estos seres subalternos,
marginados, adquieren voz y nos comparten sus miradas enmarcadas por la
disposición estética en el filme. Es este compromiso, mostrar a los últimos habitantes
de un pueblo que se ha quedado solo porque emigrar a Estados Unidos es la única
opción de vida; evidenciar la incomunicación de una pareja que ha decidido unir
sus vidas por un instante, y al mismo tiempo permiten distanciarse a través del
juego de las tecnologías. Lo que vemos en las piezas de Ittac Films, es el
encuadre puesto en el individuo, a través de una poética de la identidad.
*Publicado en la Revista RGB Artes Visuales. Ed. Cristina Cuéllar. No. 8. Septiembre de 2013. S.L.P., México. Disponible la versión digital en: Click aquí para ir a la versión digital de la revista.
*Publicado en la Revista RGB Artes Visuales. Ed. Cristina Cuéllar. No. 8. Septiembre de 2013. S.L.P., México. Disponible la versión digital en: Click aquí para ir a la versión digital de la revista.